lunes, 20 de noviembre de 2017

28 meses y 20 días sin quimio

Celebrando el 6º aniversario de Bongo <3


¡Hola a todos!

Hoy os voy a hacer un resumen de este verano 2017 y de los resultados del TAC de Julio y de la analítica del pasado mes de octubre, así que creo que va a ser una entrada contundente llena de información. Espero que no se os haga demasiado pesada…

Como ya sabéis, Alex participó en la carrera de Misano de World Supersport a mediados de junio. Antes de ir me dijo que por fin se sentía en buena forma después de la lesión de Tailandia, estaba bien cómo llego a la primera carrera en Australia. Salió el viernes para hacer los primeros entrenamientos libres y hacia la parte final de la sesión se vio que se había caído, lo enfocaron cuando estaba en el suelo y no se podía levantar. No sabía lo que le había pasado. Fui a la Clinica Mobile pero no sabían nada y me comunicaron que lo llevaban al centro médico del circuito. Fui corriendo hacia allí pero tardó mucho en llegar. Escribí un mensaje a Mónica y me dijo que tenía algún problema con un dedo de la mano… ¡Y qué problema!


No imaginaba mínimamente lo que le había ocurrido. Llegó la ambulancia, abrieron las puertas y estaba chillando y llorando de dolor. Entendí algo como “no tengo dedo en la mano”. Se lo llevaron dentro de una sala y nos hicieron esperar en la sala de espera. Entonces, yo estaba desesperada porque no sabía que le había pasado. Llamé a Albert, todavía no sé porque, pero no quería asustar a mis padres ni a nadie de mi familia y hacía poco lo había visto en el circuito de Montmeló. No recuerdo bien lo que le dije. También vino Cochi. La madre de Alex estaba muy histérica y yo, intentando calmarme, no la soportaba. Quizás una de las cosas que he aprendido en mis meditaciones es a no estresarme cuando no puedo hacer nada por cambiar las cosas (gracias Mariona jeje). Bueno, después de bastante tiempo, vinieron los médicos y nos explicaron que se había consumido medio dedo anular en el asfalto y que el del medio estaba todo abierto y se había roto el tendón extensor, se le quedaba cerrado y por eso creía que también lo había perdido. En el dedo índice tenía un agujero. Estaba allí el doctor Pedrazzini, quien lo había operado en el escafoides y en el tobillo (sus dos últimas lesiones graves), pero no podía operarlo porque tenía que quedarse en el circuito. Lo iban a operar en el hospital de Rímini. Nos dejaron entrar en la salita donde estaba. La verdad es que a mí me daba mucho miedo enfrentarme a ello, pero tuve que verlo. Le habían dado calmantes porque ya no gritaba y tenía la mano vendada, me llamó con voz flojita y una tonalidad triste y llorosa. Me acerqué a él y tenía todos los ojos rojos y llorosos. Cuando me vio me dijo: “Núria, no puedo más. Ha sido horroroso, es la peor sensación y visión que he tenido, no se la deseo a nadie. Lo dejo. No quiero correr más, me he hecho demasiado daño. Quiero estar en casa tranquilo, contigo y con los perros, y vivir felices los cuatro.”. Yo le di un beso y le dije que era la mejor noticia que podía recibir. Así, creía que ya se había terminado todo aquel sufrimiento y que eso sería lo último que deberíamos soportar.


Nos dijeron que se lo llevaban rápidamente al hospital y que una de nosotras podría ir con él en ambulancia. Le pregunté a su madre si quería ir ella y dijo que lo decidiera Alex, quien dijo que le acompañara yo. Fui rápidamente a buscar mis cosas, el teléfono y la cartera de Alex. Cuando llegué al centro médico la ambulancia ya se había ido, así que nadie acompañó a Alex. Emanuela, la madre de Alex, condujo hasta el hospital de Rímini y nos dirigimos a la planta que nos habían dicho. La verdad es que es un hospital muy raro y nos costó llegar y una vez allí nos dijeron que no había llegado ningún Alex, le explicamos lo que había sucedido y nos aconsejaron que fuéramos a urgencias. Tardamos lo suyo en llegar y allí tampoco tenían muy controlado donde estaba Alex.


Tranquilos, es la última foto que subo de la mano...


Estábamos nerviosas porque queríamos verlo antes de que entrara a quirófano. Tras preguntar una vez más, me dijeron que les estaban haciendo pruebas en una sala (me señaló donde estaba) y que allí no se podía entrar. Con toda mi habilidad me colé en la zona y vi que allí no había nadie, así que volví a  la secretaria y le pregunté dónde se lo llevaban una vez finalizadas las pruebas. Me dijo que en las habitaciones que estaban en aquel pasillo. Volví a colarme y fui puerta por puerta hasta encontrar la habitación donde se encontraba Alex. Estaba muy triste y bastante harto de todo. Lo vinieron a buscar y lo acompañamos hasta la puerta de quirófano. Nos dijeron que tardarían unos 45 minutos. Fuimos rápidamente a un supermercado donde también había productos ecológicos y allí compré cosas para comer para Alex y para mí. Luego volvimos a la sala de espera del quirófano. Creíamos que no tardaría mucho en salir pero no fue así. Llegó Cochi a ver como estaba Alex y allí estábamos las 3 esperando a que nos dijeran algo. Salió el cirujano, muy simpático por cierto, y nos explicó que tuvo mucha suerte y pudo encontrar el tendón así que lo pudo volver a “coser”, que estuvo trabajando mucho para cubrir todo el hueso y que ahora lo importante era que no se infectara, de ser así, deberían amputarle el dedo del medio. Por suerte esto no pasó.



Estuvo unos días ingresado en el hospital. La habitación, y los compañeros (eran 4) era un horror, de hecho les pedí a las enfermeras que lo dejaran en el pasillo que me parecía mucho mejor, pero no aceptaron. Voy a evitar hablar de los compañeros de Alex, pero digamos que yo quería quedarme a dormir con él y se negó. Pasados unos días le dieron el alta y estuvimos en casa de Alex unos días antes de volver a Sant Quirze para hacerme un TAC e ir a un curso sobre alimentación, nutrición y cáncer en Ávila.


Antes fuimos unos días a Andorra con Xavi, May, Raúl y Xavi petit. Xavi petit, os he hablado de él en otras entradas, fue el piloto que sustituyó a Alex en Motorland y desde Donington corrió las carreras con nuestro equipo. Llegamos a Andorra el viernes 30 de Junio. May nos había preparado una comida deliciosa, toda vegana, es muy buena cocinera y nos hizo platos exquisitos. Después de comer, a traición, me llevaron a un helipuerto. No me dio tiempo de reaccionar, fue todo muy rápido. May me dijo que después de todo lo que había pasado eso no iba a ser nada. Yo no lo veía tan claro, pero era una ocasión para quitarme ese miedo a volar en helicóptero. Estaba lloviendo cuando llegamos y yo deseaba que dijeran que con ese tiempo no se podía volar, pero no fue el caso.


Rápidamente y tras no encontrar ningún modo para fugarme de aquel lugar, me vi dentro del helicóptero. Alex se puso delante y yo estaba detrás con May y Xavi.



Nos dieron unos cascos para podernos comunicar entre nosotros, o mejor dicho, para que todos pudieran escuchar mis gritos de histeria. No sé cuánto duró aquel vuelo pero me pareció una eternidad. A parte del miedo, tengo que reconocer que es muy bonito observar Andorra desde arriba. Para continuar el plan de May y Xavi de ponerme histérica jeje al día siguiente fuimos con unos buggies que Alex condujo con una mano -.- fuimos por la montaña y ahora puedo decir que me encantó, pero en aquel momento estaba muy histérica.






Por la noche fuimos a una escape room. ¡Mola mucho! Mirad a ver si en vuestra ciudad hay alguna y probarlo, es muy divertido. Bueno, creo que May y Xavi aún se ríen de mis chillidos histéricos. Al día siguiente cogimos un telesilla y fuimos a comer arriba de las pistas de esquí. Tengo que agradecer a Xavi, May y Raúl que mantuvieran mi cabeza libre de las preocupaciones que comporta tener un TAC cercano. Sí, es mejor tener la cabeza llena de la histeria que provoca ir en helicóptero o en BUGGY que llena de los pensamientos, las dudas y las preocupaciones que pasan por la cabeza antes de hacerte un TAC.




Los días previos a un TAC siempre habían sido un tormento para mí. Te entran dudas de si has hecho bien las cosas o no, si te has pasado, si no te has pasado. Celebré en Andorra mis dos años sin quimioterapia y claro, más tiempo paso sin quimioterapia, más responsabilidad cae en mis actos. Pero ellos mantuvieron mi cabeza ocupada, lo pasamos genial y se lo agradeceré eternamente, pues después de todo el estrés de las tres lesiones de Alex me era difícil mantener la calma y encontrar tiempo de relax, y ellos fueron capaces de hacerme hasta olvidar de ese TAC.


Pasadas las dos semanas Alex tenía que quitarse los puntos y escribí un whatsapp a Francesc para ver si los podía quitar él. Nos dijo que si y que fuéramos a su despacho antes de que entrara a quirófano así que volvimos para Sant Quirze y al día siguiente fuimos a la consulta 40 para que Francesc le quitara los puntos. Le habíamos traído pasta y queso de Italia y nos dijo que era su cumpleaños (4 de Julio) así que tuvimos suerte de llevarle aquel detallito. Pudimos traer poquitas cosas porque habíamos vuelto en avión pero le dije que en Septiembre, cuando volvíamos en coche, le traeríamos más. Suerte de Francesc. En fin.


El día 7 de Julio me hicieron el TAC. Al día siguiente empezamos nuestro viaje a Ávila, donde tenía un curso de alimentación, nutrición y cáncer del 10 al 12 de Julio. El sábado hicimos la primera parada en Zaragoza, donde fuimos a ver la Pilarica.


Después, fuimos a Espejón, el pueblo de mi abuelo. Quería que Alex lo viera. Fuimos a ver la casa dónde había nacido y luego continuamos nuestro trayecto hasta Segovia donde pasamos dos días.



Segovia es una ciudad muy bonita pero fue difícil encontrar opciones veganas que no fueran hojas de lechuga. Por suerte, encontramos un restaurante con opciones veganas.






El lunes  nos fuimos hacia Ávila donde empezaría el curso por la tarde. Por la mañana intentamos ir al Valle de los Caídos pero estaba cerrado, después pudimos ver el Escorial desde fuera y continuamos hasta Ávila. Buscamos un lugar para comer, mi comida fue…patatas. Miramos donde estaba la Universidad y luego fuimos a un supermercado a buscar comida apta para nosotros. Empezó el curso en el que estuve en desacuerdo con casi todas las profesoras, no entiendo cómo pueden tener los ojos tan cerrados y hacer críticas y afirmaciones sin sentido, para mí sin sentido común. Me enfadé mucho y eso añadido a la imposibilidad de comer bien (me alimenté a base de gazpachos del supermercado y frambuesas) más el calor sofocante empezó a provocarme náuseas. Aguanté todo el viaje de vuelta de Ávila a Sant Quirze, todavía no se cómo.





Cuando Alex aparcó le pedí que me abriera rápido la puerta, salí corriendo del coche y suerte que tenemos un baño justo al entrar. Empecé a vomitar. Me levanté y creí que ya se había terminado. Me estiré al sofá pero volvieron las náuseas y volví al baño. Escribí a Francesc para preguntarle que tenía que hacer. Me dijo que si volvía a vomitar fuera a urgencias. Vomité una vez más y le dije que iba al hospital. No me aguantaba de pie, Alex me dejó en la puerta de urgencias, entré y llegué al mostrador. Empecé a llorar, no podía ni hablar de los nervios que tenía. Francesc ya había hablado con todos los cirujanos, creo que él estaba en el cine pero no lo recuerdo bien. Me cogieron rápidamente, yo continuaba llorando, sin fuerzas, desesperada. Me pusieron en un box. Necesitaba hidratarme rápidamente. Tenía miedo de que se repitiera una vez más una oclusión intestinal pero afortunadamente no fue el caso. Me dijeron que tenía que pasar la noche allí para ver como evolucionaba.



 Le pedí a mi madre que viniera ella hacia las 12 de la noche para que Alex pudiera descansar porque había hecho más de 7 horas de coche y no había pasado mucho de su operación. Mi madre se quedó conmigo pero empecé a estar mejor y me ponía nerviosa solo de verla con la espalda toda curvada apoyando la cabeza en mi camilla así que después de muchas horas la convencí para que se fuera. Por la mañana volvió Alex. También vino Francesc a verme y me dijo que podría irme a casa. Alex le comentó a Francesc que me habían hecho un TAC la semana anterior si podía verificar que todo estuviera bien. Yo le dije que no lo hiciera porque al día siguiente tenía visita con Jordi y quizás no era acertado mirar el resultado sin que él lo supiera, pero Francesc me dijo que él también era mí médico y por lo tanto podía mirarlo. Se fue y al volver, recuerdo perfectamente sus palabras, me dijo: “Ni rastro de enfermedad, Núria. Además, el quiste todavía está más pequeño.”. Luego se fue a trabajar. Esa fue la última vez que lo vi, no tuve la oportunidad de traerle más pasta. Y le doy las gracias a Ávila por haberme provocado esos vómitos, así pude ver a Francesc una vez más.



Nos fuimos a Italia hasta Septiembre. Alex trabajó en el Opera y allí me dediqué a leer, relajarme, caminar y avanzar libro. Un día que fuimos a caminar había un incendio, que se “cargó” muchas hectáreas del Parco Naturale di San Bartolo: muchas de las zonas donde íbamos a caminar, el pueblecito donde nos casamos (Casteldimezzo) y donde nos hicimos las fotos (Fiorenzuola di Foccara). Duró toda la noche, al día siguiente no dejaban pasar pero como me conozco muchos “atajos” nos colamos a la zona del desastre donde de vez en cuando se volvían a encender fuegos. Por la noche, volvió el infierno y se volvió a encender el fuego causando más destrozos.




Afortunadamente, ya se terminó. Estoy segura que pronto volverá a ser más bonito que antes porque la naturaleza es mágica, como nuestro cuerpo.


Vinieron unos días de vacaciones Borja y Meri e hicimos nuestra primera semana vegana del verano, con ruta por restaurantes veganos de la zona.










Me cuesta mucho aceptarlo, me cuesta mucho escribir sobre esto y no romper a llorar, recuerdo su voz, la tengo tan presente, y cuando estoy mal siempre me lo imagino dándome consejos, me imagino que llega y me protege, me cura, me anima y me da esperanzas como siempre ha hecho desde el día que nos conocimos en febrero del 2012. Os estoy hablando de mi cirujano, de Francesc.



Estábamos yendo por primera vez a una playa de Il Conero, debajo de Ancona. Hacía años que quería ir pero tampoco insistía mucho por el tema de la ileostomía. Con nosotros estaban Borja y Meri. Mientras bajábamos por un camino muy empinado y peligroso, Alex recibió una llamada. Yo estaba observando aquellas maravillosas vistas y Alex me dijo: “Es tu padre”. Así que me acerqué por si quería hablar conmigo, pero supongo que le diría a Alex que prefería hablar con él, de hecho me extrañó que no me pasara a mí el teléfono. Solo escuchaba lo que decía Alex y por su cara sabía que algo malo había pasado, pero no me imaginaba que sería tan malo. “¿Qué? ¿Qué dices? ¿Pero cómo? No puede ser”. Yo le dije a Alex que me dijera que estaba ocurriendo y con la mano me hizo un gesto de esperarme. Tenía una cara horrorosa. “Vale, ahora se lo digo”. Alex colgó el teléfono y con una voz entrecortada  me dijo: “El Francesc, Núria.” Y yo le dije “¿Qué pasa? ¿Qué ha pasado?” y me dijo “Se ha muerto”. Me quedé sin palabras, no me lo podía creer. Entré en un estado de shock en el que era incapaz de procesar nada. Me acordé, aunque siempre lo tengo muy presente, de todo lo que ha hecho por mí, no entendía porque le había pasado eso a una persona tan buena y rápidamente pensé en cómo estarían Gloria y sus hijos, si yo estaba así. Estuve reflexionando durante mucho tiempo dentro del mar, mirando hacia la nada, estaba incrédula, no quería aceptar lo que me habían dicho. De hecho, al cabo de uno o dos días tuve fiebre y me encontraba fatal. Voy a parar de escribir sobre esto porque la verdad es que me hiere mucho y se me caen las lágrimas, ya sabéis lo especial que es Francesc para mí porque casi siempre hablo de él en mis entradas. Me fue imposible ir al entierro porque estaba en Italia pero mis padres sí que estuvieron y le llevaron una carta que le escribí y que vais a encontrar al final de la entrada en cursiva (está en Catalán, lo siento).

Ahora, doy las gracias a haber estado mal y acabar en urgencias después de nuestro viaje a Ávila porque así pude volver a ver a Francesc y “despedirme” de él. El día de su último cumpleaños, también lo vimos porque nos hizo el favor de quitarle los puntos de los dedos de Alex en la cirugía que le habían realizado en Italia.


Borja y Meri se fueron y nosotros nos fuimos a Alemania donde Alex tenía una carrera. Era la primera que hacía después de la lesión y según dijo el cirujano ya fue todo un éxito que pudiera volver a conducir a alto nivel. Está claro que no aguantó toda la carrera y se tuvo que retirar. Os voy a hablar brevemente de la recuperación del dedo corazón. Cada día nos teníamos que levantar muy pronto e ir al hospital. Le dormían el dedo con dos pinchazos y tenía que doblarlo el máximo de veces posible hasta que le volviera a dormir. Era muy doloroso, a veces incluso lloraba, pero se recuperó rápidamente (aunque nunca será como antes) pero tiene que acostumbrarse a esta nueva situación. En Alemania, Xavi Petit sufrió una caída durante el Warm Up y me puse de los nervios y empecé a odiar esto de las motos, me pasaba más tiempo en los centros médicos esperando noticias que disfrutando de las carreras. Se hizo una lesión en la mano y otra en el pie que le mantuvieron alejado de las motos durante unas carreras del Europeo y del Mundial (Jerez, Magny-Cours). Pero volvió en Jerez.


Después de la carrera de Lausitzring volvimos a Barcelona con el coche, Bongo, Kiro y toda mi cocina móvil jeje. Al día siguiente, de madrugada, cogimos un vuelo destino Ibiza y allí pasamos unos días con May, Xavi y Raúl. Estuvimos muy bien. Celebramos nuestro segundo aniversario de boda en la isla y para cenar fuimos al restaurante Wild Beets, si vais a Ibiza os recomiendo que lo probéis. La tabla de quesos vegana es lo mejor que he comido nunca, buah, bestial. Y pensar que un cirujano me dijo que adelantaramos nuestra boda porque si no, no llegaría...Ayyyy...esos médicos que solo creen en la ciencia e ignoran, o no quieren ver, el poder de sanación...






Volvimos a casa el viernes por la noche y el lunes por la mañana fuimos a Portimao con Borja y Meri. Alex tenía carrera el domingo pero decidimos hacer unos días de vacaciones (dos jeje) en el Algarve. Estuvo muy bien, probamos muchos restaurantes veganos de los que os he hablado en mi guíade restaurantes veganos (LINK AQUÍ), visitamos Lagos y hasta vimos delfines libres en el océano. Nos alojamos en una granja ecológica muy bonita en la que podías coger las verduras del huerto tu mismo. Con Meri cada mañana nos íbamos a recolectar fresas.  Después hubo dos carreras más con no demasiado a destacar, por fin cambiaron la MV por una Yamaha.











Arrifana

Después de Portimao me hicieron una analítica y tuve visita con Jordi. La analítica salió muy bien y de hecho Jordi estaba más preocupado por las lesiones de Alex que por mí, ejejej. Me dijo que tenía que estar haciendo muy bien la dieta porque no tenía ninguna deficiencia en los valores y además tenía el calcio muy bien, cosa poco típica en dietas veganas no equilibradas (imagino). Como hacía ya 3 meses que no me hacían un TAC imaginaba que me diría que tenía que hacerme uno a los cuatro meses (os recuerdo que al principio hacia TAC cada dos meses, luego cada tres). En cambio me programó visita y tac para mediados de diciembre, lo que son…5 meses y medio! Nuevo récord. Suerte que me dijo esto porque le quería decir que no tenía ganas de hacerme ningún TAC.  Bueno…voy a continuar que esto se está haciendo muy largo
Antes de embarcar hacia Qatar
El 30 de Septiembre nos fuimos a Qatar dónde Alex y Xavi iban a realizar la última carrera de la temporada de World Supersport. Ya llegué a Doha que estaba muy mal, tenía mucho frío (cosa que no es normal) y me sentía resfriada. Estuve muy débil y sin demasiado apetito ¡y eso que hacía un año que soñaba en volver en los restaurantitos del Souq Waqif!. Me cansaba, necesitaba dormir mucho, me mareaba, tenía náuseas, no tenía hambre, me cansaba solo respirando y el esfuerzo que realizaba para hablar era equiparable al de una carrera de 200m de atletismo. Horroroso. Bebía mucho, pero no orinaba hasta la noche así que imaginé que me había deshidratado y por mucho que bebiera no lograría recuperar los líquidos perdidos. No quería volver a casa en el mismo estado que volví de Malasia en mayo del 2016 (LEER AQUÍ) con un fallo renal y una oclusión intestinal, así que el sábado decidí ir al centro médico del circuito para que me pusieran sueros. Y así fue, me pusieron una vía y me pusieron líquidos durante hora y media. Al salir del centro médico parecía que había renacido. ¡Qué cambio! 


Mirad que ojeras...


Poco después fue la carrera de World Supersport. Alex quedó 13º y Xavi 14º. Era la primera vez que Xavi rodaba en el circuito de Losail. Así, los dos pilotos del equipo lograron puntuar en la última carrera y se terminó por fin una temporada horrorosa con poquitas cosas positivas. Pero esas pocas cosas compensan todo el sufrimiento. La carrera fue el sábado y el domingo lo pasamos con Xavi, Xavi Petit, Raúl, May y sus amigos filipinos, luego, nos fuimos hacia el aeropuerto y por un minuto casi que no nos dejan hacer el check-in. No exagero, la persona que llegó detrás nuestro no la dejaron.

Con May

Con Xavi Petit, May y Alex



Aquí están May, Alex, Raúl Xavi Petit y un trozo de Xavi Sr.

Volviendo a Barcelona
 Y nada, no quiero alargarme más porque llevo ya seis páginas y estoy siendo ya muy pesada. He explicado de manera sencilla muchas cosas que han sido difíciles de experimentar pero supongo que si la vida nos pone obstáculos es porque sabe que somos capaces de superarlos a pesar de que al principio podamos dudar de nuestras posibilidades.


Por cierto, en Jerez contamos con el apoyo de Odile Fernández y toda su familia ¡Gracias por venir!





Muchas gracias por leerme. 

Por cierto! Aquí os dejo una foto de uno de los regalos que me hizo Alex para el segundo aniversario, una crock pot! Es una olla lenta y la utilizo para cocinar principalmente las legumbres y verduras (pronto empezaré a subir recetas de crock pot) ... Si queréis comprar cosas de la cocina Conasi en www.conasi.eu podéis utilizar mi código

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y tendréis un 5% de descuento <3




Antes de dejaros con la carta de Francesc os subo más fotos variadas de los meses de junio, julio, agosto, septiembre y octubre :)

Creo que esto fue el primer día que Alex salió del hospital...fuimos a cenar con Sol, una amiga suya y Cochi.



Cuando Alex volvió a subirse a la MV...

Un día que estaba enferma, me quedé en casa mientras Alex trabajaba, Kirikín no me abandonó <3
Bongo mordió a Kiro el día que volvimos de Lausitzring...y tuvimos que llevarle al veterinario...

Con Cochi en el Opera

Con Cochi y Sol en Portimao

Con Cochi en Portimao

Con Alex en el Opera



Con Silvia y Alex volviendo de Magny-Cours

Con Alex en la parrilla de Magny-Cours

Con Silvia, Celia y Sol


Con Alex y Cochi en un buffet vegano super yummy




En la boda de Sara y Fabio






Con Cochi, Alex y Victoria en el Vita Viridis

Con Cochi, Silviki y Sol en Jerez

Con Cochi en el Opera

Con Xavi Cardelús, Cochi y Alex en el box de Jerez

Con Marc Garcia y Dani Valle en Jerez. Marc se acababa de proclamar campeón del mundo de Supersport 300...A Dani le toca hacer lo mismo en la próxima temporada :P



En Qatar con muchos zumos para intentar rehidratarme



Con algunos asistentes a mi conferencia en la Braun de Rubí, creo que no había puesto esta foto!


¿Quién es el intruso?

Postureo total: uno de los dos días que fui en bici...jejejeje y me la llevé a Italia expresamente...

Por el Parque de San Bartolo

Bongo y Kiro entran solitos a la piscina <3

Disfrutando del jardín de Italia

En el Algarve


En el box de Magny-Cours

Fuimos a buscar castañas al Montseny con Jonathan, Fara y Dídac...¡dentro de poco va a cumplir un año!



Carta a Francesc (lo siento pero está en Catalán)

Hola Francesc. Mai hauria pensat haver d’escriure això. De fet, encara no m’ho crec. No em puc creure que ens hagis deixat així, sense avisar. No paro de pensar en totes les coses que has fet per mi, en tota la paciència que has tingut, amb tot el que m’has ajudat. M’has tret un somriure en tots els moments més difícils de la meva vida, sempre donant-me esperances.
Et vaig conèixer al febrer del 2012, i tu ho saps molt bé, estava cagada cagada i era molt pesada preguntant coses que per tu podien semblar tonteries, però contestaves, i vas estar més de una hora i mitja explicant-me cada detall de la operació. De manera directa. La teva veu es va convertir màgica per mi. Recordo encara un cop que vaig anar a urgències quan em vaig trencar un dit del peu i li vaig dir a l’Alex: “Alex, és la seva veu. La sento.”. L’Alex em va dir que no podia ser però jo li vaig assegurar que si que ho era. I allà estaves tu. Sempre disponible.
Ets l’únic metge que no em fa sentir pacient, sinó persona, amiga o família. I la veritat es que s’agreix. En qualsevol moment de pànic t’escric, i tu ràpid em contestes o em truques. Quanta paciència. També t’escric en moments feliços, recordant que si jo estic tant bé es gràcies a aquelles mans que em van tractar tant bé.
La teva veu màgica que sentia arribar de lluny del passadís durant el meu ingrés, i en aquell moment tant difícil en que casi no podia parlar recordo perfectament: “Si no millora, l’haurem de tornar a operar”. Fins i tot, amb la teva veu em tranquil·litzava. Estava en les millors mans del món.
Fa dos o tres dies et volia escriure per dir-te que hi havia hagut un incendi per aquí i que estava molt trista, però vaig pensar, Núria ja el vas molestar prou amb els punts que li va treure a l’Alex i amb els vòmits que vaig tenir a principis de mes. ¡Ai Francesc! Que cauen les llàgrimes. Es que ets tan bona persona, tan bon metge, tan complet. També fa uns quants dies vaig anar al supermercat i al passar per la zona de la pasta li vaig dir a l’Alex, abans de tornar cap a Barcelona hem d’agafar pasta al Francesc. Doncs l’últim cop et vaig portar poca perquè a la maleta de mà no hi cabia gaire i et vaig dir que quan tornéssim en cotxe te’n portaria.
Ufffff... Francesc. Que dur. Saps, ja t’ho he dit tot sempre en persona, tot el que t’estimo, tot lo important que ets per a mi i saps que ho seràs per sempre. Perquè des de que em vas salvar la vida tots els dies t’ho agraeixo i t’ho continuaré agraint. “Núria, això són estadístiques, però cada persona es diferent. Tranquil.la”, em vas dir al pont del desembre del 2014 quan no em van poder operar i vas venir a curar-me un dia de festa. Hi ha tantes coses que puc recordar, tantes coses positives que m’has dit.
Doncs saps, li dono les gràcies al càncer, perquè sense el càncer no hagués conegut al millor cirurgià del món. I si pogués tornar enrere i canviar les coses, no canviaria res. Perquè tot el que he patit ha valgut la pena per haver pogut conèixer una persona com tu. A tothom li dic que ets el meu àngel, i sempre ho seràs.
Francesc, allà on estiguis, continua cuidant de mi tal i com ho has fet fins ara. Ets i sempre seràs el meu àngel, i la teva veu sempre em tornarà la calma en els moments més difícils.
Gràcies. Sento no poder escriure el que penso però es que no paren de caure les llàgrimes, i ja saps tot el que t’estimo així que qualsevol cosa que pugui escriure ja te l’he dit.
Mil gràcies, des de el 23 de Febrer del 2012 tot el que em passa es gràcies a tu. T’estimo.

Núria

<3 NAI <3

4 comentarios:

  1. Que bonic Núria!!! Segurix així que ho fas molt bé i segur que arrivara un dia en que ja no patiràs pels tacs xq ja no nhauràs de fer mes, felicitats per tot i segueix escrivint i ajudant a molta gent!!! Testimo preciosa!

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  2. Vaya veranito.
    Segurocque shora empieza una epoca mas tranquila.
    Muchos besos

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    1. eso espero! al menos tener algún miércoles libre...para venir a manualidades!!!!!

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