martes, 25 de junio de 2019

¿Volvió el cáncer? (parte 2 de 5)



El mes de enero fue mejor que el de diciembre, aunque continuaba muy estresada y preguntándome cuál había sido mi error, esta vez. Intenté seguir la dieta lo mejor posible, comiendo bastante ensalada y con dos extractos de verdura que me hacia mi madre a diario. Comía muchas sopas de miso, verduras de temporada, cremas, legumbres...me podía alimentar como siempre y sin problemas.

Pero no siempre me encontraba bien, la barriga, me molestaba bastante, y siempre, después de comer o cenar, tenía que tumbarme. La cosa me estresaba. Meditaba a diario. Estaba convencida de que aquello no se podía tratar de cáncer, pero los dolores me hacían dudar demasiado. Era una realidad que no estaba dispuesta a aceptar, pero dentro de mí, temía que podría tratarse de lo que Jordi creía que se trataba.

Llegó el TAC del 30 de enero. El domingo antes habíamos celebrado el cumple de Alex con la familia, que sabían que me habían visto algo, pero deseaban que se tratara de cualquier cosa menos de un tumor. Intenté pasarlo bien, sin pensar demasiado en la prueba radiológica que me esperaba el siguiente miércoles.

Intentando descansar en el sofá. Bongo y Kiro siempre en contacto. Bongo...encima mío jejej

Me realizaron el TAC con normalidad, pero al ser tan tarde, me creó un poco de deshidratación porque no podía beber agua antes de la prueba y al día siguiente tuve algo de rampas y debilidad. Esta vez sólo tenía que esperarme dos días para conocer el resultado ya que el viernes 1 de febrero tenía visita con Jordi.

Estaba con Alex en la sala de espera del Hospital de Terrassa cuando apareció mi número en pantalla. Entramos en la consulta, confiados en que todo había salido bien, aunque también erámos conscientes de que Jordi nos podría dar malas noticias.

Kiro haciéndome compañía en la cama


Durante el mes de diciembre y enero, durante mis meditaciones y visualizaciones, me centré en decirle a lo que fuera que tenía en la barriga que disminuyera o se mantuviera igual.

Conclusión del TAC:
Aumento del nódulo sólido peritoneal de 3.7 x 4.9 x 4.4 cm.(antes 3.3 x 2.6 x 3.2 cm.)(APT-L) situado en la FID compatible con implante tumoral. Aumento de medida de la imagen quística de 8.9 x 8.5 x 8.8 cm. (antes 8.7 x 7.6 x 7.7 cm.) en la fosa anexial izquierda.
Comparando con TAC previo se observa augmento del probable implante peritoneal en FID, así como de la lesión quística anexial izquierda. Aparición de lesión quística inespecífica a región hepato-renal.

Jordi me dijo que el nódulo había crecido y que, por lo tanto, se debería tratar de recidiva. Para salir de dudas tenía que enfrentarme a hacerme un PET TAC. No tenía grandes recuerdos del PET TAC que me realizaron en el 2014, me sentí muy mal y me estresé mucho. Pero no me quedaba otra opción, tenía que enfrentarme a ello.

Jordi me dijo que sobre todo no dudara en lo que había hecho hasta ahora y que no me preguntara en qué había fallado, porque me dijo que no había fallado en nada, simplemente, era normal lo que estaba sucediendo. Me dijo que continuara con mi dieta, con el yoga...

Bongo en la cama

El PET TAC me lo realizarían en el Parc Taulí, el hospital de Sabadell, y no en la Teknon, como lo habían hecho en 2014. Tenían que llamarme, y la visita con Jordi para los resultados del PET TAC sería el 1 de marzo.

Bongo y Kiro, bueno, Kiro y Bongo. 


Nai 

4 comentarios:

  1. Molta força en la recuperació!!!

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  2. Núria! La desconeguda sóc jo! La mare de la Olallaaaaaaa

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    1. Ahahahaahha kangaroooooooooo!!!! La mare de la sonrisa maléfica 🥰🥰🥰🥰 ens veiem la setmana vinent!

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  3. En el cáncer no hay errores, simplemente te toca... cuando menos te lo esperas. Un saludo.

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